Y ahí llegaste para sorprenderme con tu sonrisa encantadora, no creo en el amor a primera vista, pero puedo decir que me hipnotizaste, me impactaste, que desde el primer instante supe que serías mi enfermedad y mi cura, algo ilógico pero real.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario